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Fórmula 1 / Noticias

¿Cuál es el título de la carrera?

Resumen de una sprint en Singapur pasada por agua, DNFs y tonos sarcásticos.

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Después de las lluvias de la pasada semana en Malasia, el GP de Singapur no se ha quedado atrás. Por ello, una vez más, los neumáticos intermedios han sido los protagonistas (o antagonistas) de la jornada del sábado.

La carrera sprint empezó más tarde de lo esperado debido al asfalto mojado y, tras dos vueltas de formación, la parrilla de salida se vio gobernada por los intermedios. No obstante, algunos pilotos dejaban caer por las radios el planteamiento de un cambio a slicks como estrategia contraria al resto de equipos. ¿Podrían los neumáticos de lluvia aguantar 20 vueltas en un circuito con zonas secas?

La salida fue limpia, con Russell como nuevo líder de la carrera durante una preciada vuelta. Por enésima vez, la suerte no estaba de la parte del piloto británico, ya que trompeó en la recta de meta tras pisar una de las resbaladizas líneas blancas. Mientras tanto, Stroll y Checo se tocaron provocando el DNF de ambos coches (esto no sorprendió tanto).

El coche de seguridad salió a pista, pero los DNFs no cesaron: Bortoleto, Albon y Bottas se tocaron; Hadjar desapareció de repente por la curva cinco como si fuese eso una backroom; Colapinto se quedó parado y Lindblad decidió que era buena idea conducir en sentido contrario (posiciones para Fernando).

Cuando se retomó la carrera, Bearman se lanzó cual kamikaze hacia Gasly con un movimiento tremendamente arriesgado y la sprint llegó al ecuador con 15 monoplazas en pista.

Parecía que todo se había calmado, puesto que nadie estaba dispuesto a aventurarse y propiciar un adelantamiento en las últimas vueltas. Aun así, Norris maniobró repentinamente para acercarse a Piastri y ambos McLaren se tocaron en la última vuelta. ¿Estaría eso dentro de las papaya rules?

Parece que a Norris no le importaba lo más mínimo, o eso quiso mostrar en sus declaraciones posteriores a la prensa:

— “What’s the title of the race?” (¿Cuál es el título de la carrera?)

— “Sprint.” (Sprint.)

— “Sprint? What’s after sprint?” (¿Sprint? ¿Sprint qué más?)

— “Race.” (Carrera.)

— “Wow. Good job! That’s a race. (Wow. ¡Buen trabajo! Eso es una carrera.)

El tono irónico de sus palabras dejó balbuceando al entrevistador, que se mostró perplejo ante tal alegato tras el altercado mediático con Colapinto el pasado septiembre en Bakú.

Mientras tanto, Max se hizo con la victoria compartiendo podio con los dos Ferrari. El triunfo del piloto neerlandés hace que los fanáticos de color naranja sueñen de nuevo con una posible (aunque improbable) remontada, lo que recuerda al final de la temporada pasada.

En resumidas cuentas, los fallos de los monoplazas y las actuaciones de la FIA, sumado a las lluvias, las estrategias de los equipos y los testimonios fuera de pista hacen que la tensión se mastique en la recta final del mundial de Fórmula 1.

La voz de la afición.

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